lunes, 15 de diciembre de 2025

NO ME ELIJAN

          Hay un puñetero rasgo común a las fracturas cardíacas por perdida de partes del alma y a las noches eternas de la parte fría del año: te hacen pensar en la vida. 

          Cuando pierdes a alguien fundamental, el vacío que deja te da perspectiva, relativiza  y ordena los colores, las sombras y los cachitos de tu vida, los pasa por un prisma que los ordena por  importancia, y de repente, las decisiones son fáciles, crudas, simples, porque sólo importa lo vital, no lo supuestamente importante. Y las noches que empiezan a las seis de la tarde se prestan a la introspección y cuando se juntan ambos fantasmas, liberan los lagrimales y disipan la niebla mental, aunque queden nubarrones en el corazón. El truco está en considerarlos reservas de agua.

         A mí me ha pillado el puñetero rasgo común haciendo cuentas y limpieza, planeando  mudanza porque he vivido alquilada en un espacio y momento que  parecían ideales, hasta que  le pasé el prisma, y he llegado a la conclusión de que tengo que dejar el apartamento sin vistas y con ventanas de aluminio, sin flores, para buscarme uno con balcón grande  orientado al azul, contraventanas de madera y visillos blancos, limpios, con ramos de rosas y estantes de libros dedicados por amores buenos, un espacio más mío que nunca, donde seguir curando mis heridas, que, aunque no me frenan, me duelen.

        Tengo años, premios  y cicatrices suficientes para conocerme y ya sé cuantos metros, cuantas habitaciones y cuantos vecinos preciso. Hoy elijo yo. Me elijo yo. Nunca nadie me eligió. No fui la primera opción de nadie. Nunca. Para nada. Nadie luchó por conseguirme. Nunca. Nunca. Y cuando me elegían, como segundo premio, como plan B, sentía la necesidad ancestral de demostrarles su acierto, que todavía no me habían visto bien, que  yo valgo. Pero nunca funcionó. Nunca. Hasta hoy.

         Hoy escribo mi lista de propósitos , mi carta  a los presidentes de las repúblicas, mis brindis al sol y mis velas a la luna. Mi lista de la compra y mi agenda. Hoy soy la mejor opción. Lo saben y lo sé. 

         No me elijan, ya no hace falta. Siempre amanece, y se hace camino al andar.




lunes, 1 de diciembre de 2025

EL BRILLO DE SUS OJOS

           
           Hoy cumple 80 años mi padre. El abrazo más seguro que nunca tuve.

           Es un padre y abuelo mayúsculo, lúcido, capaz de lo que no hacen los de 60 y con un corazón enorme. Soy consciente de mi suerte, y me emociona quererlo tanto.

           Nació en un chozo humilde y abarrotado de familia, en la posguerra, cuando ser bueno, inteligente y capaz, no te garantizaba un futuro, pero él consiguió un buen trabajo que le permitió casarse con su novia, mi madre, formar una familia de tres hijos a la que mantuvo más que dignamente para los tiempos que corrían, llevarnos a los tres a la Universidad, y garantizarnos cosas que él no pudo tener. Y con el paso de los años, una casa con jardín donde recibir a sus nietos con los brazos aún más abiertos que  los tenía con sus hijos.

           Podría llevarme horas hablando de mi padre, de cómo sonríe con los ojos cada vez que me ve llegar, del amor que le sale a chorros por mi madre, sus hijos y sus nietos, y de cómo lo quiere todo el que  lo conoce. Las virtudes de mi padre me llenan de orgullo y de cariño por él. Pero este cumpleaños, a pesar de lo redondo del número, no puedo contarlas, porque el brillo de sus ojos, este año, se debe a las lágrimas por mi hermana, cuya falta nos ha roto el corazón a todos. 

           No puedo imaginar su pena (y la de mi madre) al cumplir años sin su hija, por cuya vida ellos hubieran cumplido  de menos los que les pidieran. Por eso hoy vamos a respetar su luto, pero le acompañaremos, le abrazaremos y estaremos a su lado, porque los que estamos, celebramos que él cumpla 80, y todos los que vengan detrás, como lo habría  celebrado ella.

           Te quiero Papá. Y espero poder abrazarte muchos años más.