domingo, 21 de septiembre de 2025

ARCHIVOS PRIVADOS

         
          Un día aparece, entre las fotos que buscas por otra razón, un vídeo de los de esconder, donde su mano izquierda sujeta con suavidad firme tu cadera acompañándola en el vaivén de las suyas, mientras con la derecha sujetaba el móvil,  testigo y posterior fedatario del momento. Chocolate para las nostalgias corporales.

          No te sonrojas por pudor, sino porque su olor y el sabor de su boca se han hecho presentes, y eso siempre coloreaba tus mejillas. Vuelves a escucharle gemir y un cálido espasmo baja desde el vientre hasta donde todo  fluye.

          Duelen la ausencia y el deseo  insatisfecho, pero sobretodo el temor, casi certeza , de que se haya quitado aquella pulsera. 

          Tiempo. Y archivos privados


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