Me porto mejor. Nunca he sido mala, pero ahora tengo mejores hábitos, soy más amable, templada y razonable. Me perdono más, y vuelvo a sonreír mucho. Supongo que van de la mano esas cosas, y como consecuencia, veo más luces que sombras.
Puesto que las prioridades cambian con la vida, y tengo la suerte de tener hijos maravillosos, padres vivos y coleando, familia, amigos, trabajo y aprendo italiano...los cuadrantes y las agendas van haciendo una especie de tetris, en el que salió muy perjudicada mi sana costumbre de escribir. Digo sana porque me sirvió de terapia varias veces , no porque fuera bueno para nadie más.... Así que entre los propósitos de cumpleaños nuevo, apunto volver a escribir al menos una vez por semana, disfrutar las cosas que no se cuentan y presumir de las que sí.
Se abre la veda. El objetivo es provocar sonrisas, cabreos, emociones y escándalo a partes iguales...y algún suspiro. Brindar por todos los secretos cuando la vida te da un regalo, y aprovechar una pena para llorarlas todas sin que se note.
¡Salud!

3 comentarios:
Me encanta como cuentas tu vida y para mi modo de entender te puntuo con un diez
No dejes de escribir, sano para ti y además provocas, ….. emociones, sonrisas y hasta algún suspiro
Ya era hora !
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